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martes, 18 de agosto de 2009

Capítulo 20 - Lucy


Embry y yo estuvimos horas mirando las estrellas. Noté como iba cerrando los ojos.
- ¿Tienes sueño? –le pregunté.
- No, no te preocupes.
Le miré con el ceño fruncido.
- Tienes sueño –no era una pregunta.
- Solo un poco, no te preocupes.
- Vamos, –le dije mientras me levantaba- te acompaño a tu casa.
Se levantó y nos dirigimos hacía La Push. A los pocos minutos llegamos a su casa.
- ¿Ésta es tu casa? –pregunté.
- Lo sé, es bastante pequeña.
- Es muy bonita –dije sonriendo. Me devolvió la sonrisa .Estuve un tiempo mirando la casa.
- ¿Y por donde entramos? –pregunté en voz baja.
- Supongo que por la ventana, espero que mi madre esté durmiendo –me respondió en susurros también. Dimos un giro a la casa y vimos una ventana bastante grande. Subió de un salto y yo le seguí. La habitación estaba a oscuras, pero distinguía un armario, un escritorio, unas estanterías y una cama. Me senté silenciosamente en la cama y Embry se acostó a mi lado. Miré hacía la oscuridad.
- ¿Me puedo quedar contigo? –pregunté. Él se sorprendió gratamente.
- Claro, eso no hace falta ni preguntarlo.
Me acosté a su lado y el me abrazó.
- ¿Cómo es que te quieres quedar? –preguntó.
- Ya que mañana no nos vamos a ver, quería estar un rato más contigo... pero duerme, por favor, que si nos vas a tener ojeras.
Rió.
- ¿Puedo hacerte una pregunta? –dije.
- Lo que quieras.- ¿Tienes padre?
No me respondió...
- Oh mierda. Seguro que he metido el dedo en la llaga... –dije en voz baja. Sonrió.
- La verdad... no sé quien es mi padre.
Le miré sorprendida.
- Si quieres te cuento la historia que está detrás de esto.
- Hoy no –dije- mañana, que pareces un zombi.
Le rodeé con mis brazos. A las pocas horas, vi como el sol asomaba tímidamente por el horizonte. Sería mejor que fuera a casa de los Cullen para prepararme para “mi primer día de instituto”. Le dejé una nota a Embry diciendo que nos veíamos por la tarde y salté por la ventana.

Continuará...

Capítulo 19 - Lucy


Todos se fueron. Me quedé sola con Embry. Le acaricié su rostro, era suave, muy suave. Me hizo un gesto para que esperara.
Volvió a los pocos segundos convertido en humano. Se sentó tímidamente a mi lado y pasó su gran brazo por mi hombro. Suspiré.
- Con que “imprimaciones erróneas”, ¿eeeh? –intenté decir con tono bromista, pero no funcionó.
- Deja a Sam, por favor, no comprende que te quiera...
- Nadie lo comprende –intervení rápidamente. Me miró. Apoyé mi cabeza en su hombro. Apenas hacía unas horas que nos conocíamos y ya nos tratábamos como si hubiesen pasado años.
- Me da lo mismo lo que piensen, –dijo- yo te quiero y nadie va a cambiar eso.
- Ya... pero si no te hubieras imprimado ahora mismo seriamos enemigos.
Suspiró. Yo era demasiado cabezota.
- Diría... que el destino nos ha unido –dijo intentando animarme, pero, aún así, notaba sinceras sus palabras.
- Después de vivir esto... no creo que pueda separarme de ti mucho tiempo, –le dije- y mañana es mi primer día de instituto.
- Quedaremos por la tarde, ya verás lo furiosa que se pone mi madre al saber que tengo novia.
Nos reímos juntos.
- Ven. –me dijo- Conozco un lugar perfecto.
Me cogió de la mano y salimos corriendo. A los minutos llegamos a un prado, no era muy grande, pero tenía un aura especial.
- Acuéstate boca arriba y cierra los ojos.
Le obedecí, él se acostó a mi lado.
- Ábrelos.
Abrí los ojos lentamente y miré al cielo. Me sorprendí. Había miles de estrellas, no, millones. Era la primera vez que veía tantas estrellas. Era precioso.
- Oh –fue lo único que pude gesticular.
- Es impresionante, ¿verdad?
- Más que impresionante.
Ése fue el momento más feliz que había pasado en mis 2 meses de “vida” vampira.
Continuará...

Capítulo 18 - Bella


Llegamos al prado. Lucy y Alice estaban sentadas en una roca. Lucy se sorprendió al verme.
- ¡Oh, Bella! –exclamó y miró a Edward.
- No se lo he contado –dijo respondiéndole la pregunta que le habría hecho en el pensamiento- prefiero que se lo cuentes tú.
- Vale.
- ¿Me lo vas a contar ahora? –pregunté impaciente.
- Me da que no, –dijo Alice, interrumpiendo- dentro de unos 10 minutos los licántropos estarán aquí.
- Me parece que tendré que hacer de traductor –dijo Edward. ¿Iban a venir en forma lobuna? Esto iba en serio...Se escuchó un aullido. Ya estaban cerca. Edward me estrechó contra su pecho. Carlisle, Jasper y Emmett se acercaron más hacia la línea invisible. De la oscuridad aparecieron 6 lobos... no se les distinguía muy bien, pero sabía que el más grande de los lobos, negro y el que iba delante era Sam.
- Buenas noches –dijo amablemente Carlisle.
- Buenas noches –dijo Edward traduciendo a Sam. Carlisle se aclaró la voz.
- Sabemos que el suceso que a ocurrido recientemente es bastante complicado y confuso... nosotros no sabemos como explicarlo, ¿tenéis alguna idea?
Los lobos empezaron a cuchichear.
- ¿Cuánto hace que eres vampiresa, Lucy? –preguntó Sam. Lucy reaccionó.
- Apenas... 2 meses.
Los lobos volvieron a cuchichear.
- Puede... –Sam vaciló- puede que al ser tan escaso el tiempo de transformación... no se haya “rectificado” la imprimación. Recuerdo que el Viejo Quil me contó una historia... sobre las “imprimaciones erróneas”.
¿Erróneas? Vi como sobresaltaban Lucy y Embry. El rostro lobuno de Embry se crispó, volviéndose lleno de ira. Un lobo le golpeó suavemente el brazo, supuse que era Quil.
- “Imprimaciones erróneas”... –pensó Carlisle en voz alta- es bastante convincente... de acuerdo, deberíamos pensar en ello y reunirnos lo más pronto posible.
- ¿Dentro de una semana? –dijo Sam.
- De acuerdo.
Seguidamente los lobos se fueron alejando, Jacob me miró, pero no entendí lo que intentaba mostrarme. Los Cullen también se fueron alejando. Edward me cogió de la mano.
- ¿Y Lucy? –pregunté mirándola. Ella seguía sentada en la roca, mirando hacia Embry, que se iba acercando a ella.
- Será mejor dejarlos solos. –me dijo. Subimos a su coche. Me caía de sueño.
Continuará...

Capítulo 17 - Bella


Todos nos montamos en los coche de los Cullen. Yo estaba en el Jeep junto con Edward, Rosalie y Emmett, y en el Mercedes iban Carlisle, Esme y Jasper. Yo seguía dándole vueltas a lo de la imprimación de Lucy. ¿Cómo se podía imprimar a un vampiro? Si no pueden tener hijos...
Meneé la cabeza a ver si se me ocurría alguna cosa razonable para justificarlo. Edward me miró, adivinando lo que pensaba.
- Lo sé –dijo- es muy confuso todo esto...
- Y muy extraño –añadí.- aunque... me alivio un poco...-Me miró extrañado.- Y-yo creía... creía que te gustaba Lucy... y por eso estabas tanto tiempo con ella –dije sonrojándome llena de vergüenza. Edward rió.
- Mi niñita boba... sabes que soy tuyo y que no voy a querer a nadie más aparte de a ti.
- Aunque no lo notes, soy bastante celosa –dije. Edward rió otra vez y me besó en la coronilla. Me apoyé en su pecho. ¿Quién era el licántropo que había imprimado a Lucy?¿Embry o Jacob? La verdad... en el fondo de mi ser quería que fuera Jacob... así no sufriría más... quería que fuese Jacob. Pero tenía la sensación de que era Embry. Esperaba equivocarme.
- ¡Qué silencio más incomodo! –espetó Emmett, que me hizo volver a la realidad. Y seguidamente puso música.
-¡Ésta no me gusta! –exclamó Rosalie y ella y Emmett se empezaron a pelear amistosamente por la emisora. Cerré los ojos para relajarme.
Abrí los ojos rápidamente. Me había dormido. Había tenido un sueño extraño. Había soñado con Lucy. Ella corría por un prado asustada y detrás de ella habían muchos vampiros persiguiéndola. Intenté ayudarla, y los vampiros me vieron y vinieron a por mí, se me echaron encima.... y en ese momento me desperté. Estaba entre los brazos de Edward, me estaba sacando del coche.
-Oh, ya te has despertado. –dijo y añadió con una sonrisa- ¡Qué oportuna que eres!
Miré a mi alrededor. Los Cullen salían de sus coches y Alice y Lucy esperaban sentadas en una roca.
- Me da que tendré que hacer de traductor –dijo Edward- van a venir en forma lobuna.
Seguidamente se escuchó un aullido. Tuve un escalorfío.
Continuará...

Capítulo 16 - Lucy


Tuve una sensación extraña al ver a ese chico... todo desapareció a mi alrededor, sólo existía él. No le conocía, sólo sabía como se llamaba... pero era como el centro de mi universo. Escuchaba murmullos a lo lejos, pero no les prestaba atención. Él me miraba y yo le miraba. ¿Qué era esa sensación tan extraña? No tenía ni idea...Bajé mi mirada a mi mano y vi una cinta roja atada a mi muñeca, seguí su recorrido con la mirada... llegaba hasta su muñeca. Él también la miraba. De repente, todo volvió a la normalidad. Yo estaba sentada en el suelo, aún confundida por lo que había pasado .Jacob y Quil nos miraban simultáneamente.
- ¿Q-qué ha pasado? –pude preguntar a duras penas.
- Esto es muy extraño –dijo Quil- no sabía que los vampiros también podían ser imprimados.
- Yo tampoco –respondió Jacob mientras me ayudaba a levantarme.
- ¿Imprimado? ¿Qué es eso? –pregunté y Quil ayudó a Embry a levantarse.
- La imprimación es... un fenómeno que nos ocurre a los licántropos, se nos empareja con alguien que pueda seguir pasando el gen de la licantropía. –dijo Jacob
- P-pero... yo no puedo tener hijos...
- Por eso es extraño.
Todo esto era nuevo para mí...
- Entonces... –dijo Embry- ¿esto es lo que se siente al estar imprimado?
- Me da que sí, tío. –dijo Quil mientras le tocaba el hombro. Alice apareció de la nada, tenía el rostro enfadado y la nariz arrugada.
- ¿Qué hacéis aquí? –preguntó a los licántropos.
- ¿Acaso no podemos salir de la reserva? –respondió a la defensiva Jacob.
- Tranquilizaos, por favor. –dije- Tenemos problemas más grandes ahora, ¿no? –dije mientras me acercaba a Embry y le cogía de la mano. Él se sonrojó y me la apretó. Aunque no sabía mucho de él, sentía como si le conociera de siempre, un amigo de la infancia...Alice nos miró con los ojos abiertos como platos, al perecer, lo había captado al vuelo. Cogió su móvil plateado y marcó rápidamente los números.
- Carlisle –dijo al teléfono- tenemos un problema.
Esperó unos segundos a que contestara.
- ¿Acaso un licántropo puede imprimarse de un vampiro?
Todo se quedó en silencio. Carlisle habló un minuto y Alice colgó.
- Tenemos que irnos a la frontera. –dijo mirándome- Y vosotros, –dijo mirando a los chicos- avisad a toda vuestra manada.
Jacob asintió fríamente. Embry me miró.
- Nos vemos después –me susurró al oído y me soltó la mano. Se alejaron. Noté como mi corazón se encogía. Le necesitaba.
- Vamos, Lucy. –me dijo Alice.
- Sí.
Continuará...

Capítulo 15 - Bella


Siguió corriendo hasta llegar a la casa. Me bajó cuidadosamente y me cogió de la mano. Nos dirigimos hacia el garaje, donde estaban Rosalie, Emmett y Jasper.
- ¡Oh, Bella, que sorpresa! –dijo Emmett con una sorisa- ¿a qué habeís venido?
Edward suspiró y Jasper se sobresaltó.
- ¿Has venido para contarle la historia de Lucy? –preguntó Jasper con un tono de enfado en su voz.- Le prometimos no contárselo a nadie.
- Lo siento mucho, – me dirigió una mirada de culpa- Bella es demasiado cabezota, hasta había dicho que se suicidaría si no le lo contaba.
Miré hacía el suelo, un poco culpable. Emmett se rió con una carcajada.
- Bueno, me da que no vas a poder escuchar la historia hasta mañana –dijo Rosalie.
- ¿Por qué? –pregunté un poco furiosa.
- Alice y Lucy se han ido a Port Ángeles ha comprar ropa. Ya la verás mañana en el instituto.
- ¿Vendrá al instituto?
Edward asintió.
- ¿Te quieres quedar un poco más o quieres irte a tu casa? –me preguntó Edward.
- Prefiero quedarme un poco más...
Me cogió de la mano y nos dirigimos hacia el salón donde estaban Esme y Carlisle.
- Buenas noches, Bella –dijo Esme- ¿Qué haces tan tarde aquí?
- Interrogatorio –respondí y se escuchó una carcajada de Emmett. El móvil de Carlisle sonó
- ¿Qué pasa, Alice? –dijo él. Escuché unos murmullos del móvil inaudibles. El rostro de Carlisle se sorprendió.
- De acuerdo, nos dirigiremos hacia la frontera.
El rostro de Edward se sorprendió también. Esme y yo nos mirábamos confundidas y detrás nuestra aparecieron Jasper, Rosalie y Emmett.
- Nunca había escuchado algo semejante... –susurró Edward.
- ¿Qué ha pasado, Carlisle? –preguntó Jasper.
- Bueno... la verdad es que no sé bien como empezar... pero... ¿sabéis algo sobre la “imprimación”? –preguntó Carlisle.Todos se miraron confundidos.
- Yo sí –respondí.
- ¿Podrías contarnos lo que sabes?
- Es algo bastante extraño... es como el “amor a primera vista” para los licántropos, pero mucho más fuerte... algo parecido a la magia... –dije, imitando las palabras de Jacob.
- Exacto... la imprimación, hasta donde se sabe, sólo afecta a los humanos –dijo Carlisle-.
- Pero... –siguió Esme.
- Pero al parecer nos es exacto...
- ¿Qué queréis decir? -dije.
- Un licántropo ha sido imprimado... pero la imprimación ha sido... Lucy.
¡¿Qué?! ¿Desde cuándo un licántropo imprima a un vampiro?
Continuará...

Capítulo 14 - Jacob


- ¿Quiénes sois? –dijo la vampiresa. Era extraño, no sabía que éramos licántropos... ¿acaso no le molestaba nuestro olor?
- Somos de La Push, de la reserva Quileute –dije, a ver si caía. Se soprendió.
- ¡Ah! –dijo dándose en la cabeza- Lo siento, no lo sabía... es que y a mí no me molesta vuestro olor...
Le miré sorpendido. Ella me sonrió.
- Soy Lucy –me extendió la mano- ¿y tú?
Estuve mirando la mano, al final se la cogí.
- Soy Jacob.
- Encantada.
Veía como miraba detrás mía.
-¡Ah! Y estos son Quil y Embry –dije. Lucy saludó con la mano a Quil y cuando llegó a Embry se quedó petrificada. Los dos estaban petrificados. Se miraban intensamente y no apartaban la mirada. Quil y yo, confusos, nos quedamos mirándoles.
- No me digas que... ¡¡mierda!! –dijo Quil.
- ¿Qué pasa? –pregunté.
- Mierda, mierda, mierda. –parecía que sólo sabía decir esa palabra...Quil se puso delante de Embry y éste reaccionó y cayó al suelo.
- ¿Qué sientes? –le preguntó Quil.
- Me siento bastante extraño –dijo y seguidamente buscó a Lucy con la mirada, al verla, su cuerpo se relajó. Miré a Lucy. Tenía la mirada en Embry, era sorprendida, confusa y agradable a la vez.
- ¡¿Pero qué pasa, Quil?! –dije medio gritando.
- ¡Eh, chicos! –nos dijo un hombre- ¡no gritéis tanto!
- Lo siento –dije. Rápidamente me volví hacía Quil.- ¿Me puedes decir que pasa? ¿O no me lo vas a decir?
- Una pregunta, Jake... ¿un licántropo puede imprimarse de un vampiro?
Le miré con los ojos abiertos como platos.
- Oh mierda...
Continuará...

Capítulo 13 - Jacob


- ¿Es este el libro que ha dicho el profe? –me preguntó Quil.
- Creo que sí... ¿pero el de el profe no era más nuevo?
- Sí –dijo Embry.
Escuché como la campana de la librería se abría. De repente, me vino un olor dulzón a la nariz... un vampiro. Quil, Embry y yo nos giramos a la vez. Una chupasangres con el pelo negro y rizado había entrado a la librería.
- Buenas noches –dijo al entrar y sonrió. Seguramente esa sería la chupasangres que había venido a ver a los Cullen. Era bastante extraño, un vampiro normal habría reaccionado al olernos y nos hubiera atacado. Seguramente no lo ha hecho al estar el dependiente. La chupasangres se puso a ojear los libros. Se la veía que cogía una pila de libros y los ponía en el mostrador. Vi que Quil me miraba, le miré en forma de que se relajara y le puse la mano en el hombro. En cambio, Embry la miraba fijamente. La sanguijuela seguía mirando libros.
-Éste estaría bien...-susurraba- ¡y éste! ¡Éste seguro!... éste no...tampoco... ¡ah! ¡Éste seguro que me encanta!
Seguíamos observándola disimuladamente, pero Embry parecía que no captaba la idea. La miraba intensamente, parecía que los ojos se le iban a salir. Al final, la sanguijuela acabó de coger libros.
- Me llevo estos... 15 libros –le dijo al vendedor. El vendedor, con cara sorprendida los cobró, ella sacó un billete de... ¿500? Y le pagó.
- Quédese con el cambio –dijo con una sonrisa.
- Gracias –dijo el vendedor. Salió por la puerta.
- Vamos –les dije.
- Venga, Embry – dijo Quil y le llevó arrastrando hacía la puerta. Ella se puso unos auriculares a los oidos.
Bien, –pensé- así lo mismo no nos escucha tanto.
Le seguimos con cuidado por el callejón. Ella se paró en seco. Se me paró el corazón. Buscó algo en su bolsa y siguió andando. Tarareaba una canción... si no me equivoco Welcome to the Jungle de Guns ‘N Roses. La seguimos por más callejones hasta que llegamos a un parque, todo estaba a oscuras. Ella se giró tan rápidamente que casi no nos dimos cuenta.
- Si sois acosadores, –nos dijo- es mejor que os alejéis.
Me quedé mirándola, acaso no sabía que éramos licántropos.
- N-no somos acosadores –dijo tímidamente Quil.
- De acuerdo – se giró y siguió andando.
- ¡Espera! –dije y la cogí del hombro.- Eres...la... chica que ha venido a visitar a los Cullen, ¿verdad?
Se me quedó mirándome a los ojos. Sus ojos eran de un marrón medio ambar, aunque tenía un toque de rojo. Ella reaccionó.
- ¿Quiénes sois? –preguntó.
Continuará...

Capítulo 12 - Bella


Al ver a Edward, le abracé fuertemente. Edward me miro extrañado. Y me devolvió el abrazo.
- Eres extraña, Bella –dijo mientras tocaba mi pelo- yo estaba esperando un interrogatorio y me vienes con un abrazo.
- Estaba muy preocupada por ti... era muy tarde y aún no habías llegado...
Edward miró alrededor.
- ¿Y Charlie? –preguntó.
- Se ha ido a Port Ángeles, le han pedido que ayude a investigar unas desapariciones.
Edward se tensó. Me soltó delicadamente y se dirigió hacia la puerta.
- ¡Edward! –grité- ¡¡Edward, para!!
- Lo siento mucho, Bella. Me tengo que ir.
Le agarré del brazo.
- ¡Ahora siempre estás igual! ¡Siempre te tienes que ir! ¡Y todo esto desde que vino Lucy!
Me miró con serenidad.
- Lucy no tiene la culpa de nada, al contrario, gracias a ella estaremos a salvo.
- ¿A salvo de qué? –dije con lágrimas en los ojos. Suspiró. Me abrazó fuertemente.- Desde que vino Lucy, nunca estás conmigo. Te vas y no sé nada de ti –dije aguantándome mis sollozos.
- Estamos ayudando a Lucy y ella nos está ayudando a nosotros.
- ¿Ayudándoos? –pregunté desconcertada.
- Sí –respondió.
Esperé a ver si seguía. A ver si me contaba lo que ocurría. Pero sólo hubo silencio, nada más que silencio.
- ¿No me vas a contar lo que pasa? –pregunté.
- Es mejor que no te lo cuente, Bella. Sería ponerte en peligro.
- Ya he sufrido muchos peligros y no me ha pasado nada –dije a la defensiva. Suspiró.
- No, Bella. No voy a contarte nada.
Me soltó sutilmente y se fue. Corrí detrás de él. Le abracé por la espalda.
- Bella, no –dijo mientras se soltaba, tenía demasiada fuerza.
- ¡¿Por qué no me cuentas nada?! –grité lo más fuerte que pude. Me miró fríamente.- Si no me dices nada... m-me... me suicidaré.
Edward se acercó aguantándose una sonrisa. La verdad, yo no le veía la gracia. Me miró a los ojos, aún llenos de lágrimas.
- De acuerdo, pero yo no te lo contaré.
- ¡Entonces estamos en las mismas! –le dije.
- No, preciosa, –dijo mientras me acariciaba la mejilla- te lo contará Lucy.
Me subí a su espalda y echó a correr.
Continuará...

Capítulo 11 - Lucy


Y Edward salió por la puerta.
Todos los Cullen estaban haciendo sus cosas... Alice buscaba ropa en su armario mientras Jasper la miraba. Emmett y Rosalie hacían una inspección a los coches. Y Esme y Carlisle charlaban tranquilamente en el salón. Me dirigí hacía la habitación que los Cullen me habían puesto para mí. Tenía un papel de pared con rosas dibujadas, un sofá negro, una gran estantería con mucha variedad de libros, un escritorio donde habían cuadernos de dibujo y de escritura,... y lo que más me gustaba a mí, el balcón de mi habitación. Desde allí se podía percibir todo el bosque, y un lugar maravilloso donde ver el amanecer. Me encantaba mi habitación.
Salí de mi habitación y me fui a ver como iban los Cullen. Entré en la habitación de Alice, había ropa revoloteando por los aires y una me cayó en la cabeza, la miré, ropa interior femenina. La tiré al suelo.
- ¡Lucy! –dijo alegremente- vamos, vamos, tenemos que comprarte ropa.
- ¿Ropa? –pregunté desconcertada por su repentino ánimo- Yo ya tengo ropa.
- Pero ya la tienes muy usada...
- ¿Usada? Pero si me la compré hace apenas semanas.
- Pues eso, usada.
Me agarró del brazo y salimos de la habitación. Le eché una mirada de ayuda a Jasper, pero el suspiró, como diciendo que no podía hacer nada.
- ¿Adónde vais? –preguntó Esme al vernos.
- A Port Ángeles, a comprar ropa.
- ¡Socorro! –dije cómicamente. Carlisle y Esme se rieron.
Llegamos al garaje, Alice aún me arrastraba.
- Oh, a comprar ropa, ¿ehh Lucy? –dijo Emmett medio riéndose.
- Ayudadme, ¡Rosalie, Emmett!
- No te preocupes, si te dejas llevar, es más ameno –me aconsejó Rosalie.
- ¿Por qué todo el mundo dice que comprar ropa conmigo es malo? –preguntó Alice haciendo teatro.
- Prepárate para traer 30 kilos de ropa –me susurró Emmett y seguidamente rió.
Entramos en el Porsche amarillo de Alice. La verdad, me encantaba su coche.
- ¡Acabo de ver un vestido que te sentará genial! –dijo Alice. Oh... me imaginaba a mí con una montaña de ropa encima mía
...
Llegamos a Port Ángeles. Estuvimos en 14 tiendas, que las tengo contadas. Y llevo aproximadamente 20 bolsas más 20 de Alice hacen un total de... ¡demasiada ropa! Me paré en seco al ver algunas librerías.
- Alice, tu ves mirando tiendas y yo me quedo por aquí, ¿vale? –le dije.
- Pero Lucy... te tienes que probar la ropa...
- Si tu ya sabes que me va a quedar bien –le dije, animándola con una sonrisa.
- De acuerdo... – y se fue bailando.
Entré en la librería, al parecer era de una tribu india... ¿Quileotues? ¿Quiluetes? Ah! Quileutes...Entré dentro, habían unos 3 chicos super grandes en la tienda, al entrar, me giraron a verme.
Continuará...

lunes, 17 de agosto de 2009

Capítulo 10 - Bella


Mala idea lo de arreglar el coche. Salí de debajo de él con la cara llena de aceite de motor. Busqué ciegamente el pañuelo que tenía al lado. No lo encontraba.
- ¿Buscas esto? –preguntó una voz
- ¿Jacob?
- No, soy Jack el Destripador –dijo con tono irónico. Me levanté y cogí el pañuelo.
- Será mejor que me ponga a cubierto –dije mientras me limpiaba la cara. Jacob se rió con una sonora carcajada.
- Al parecer no has ido al instituto.
- ¿Qué hora es? –dije ignorando su comentario.
- Creo que las 5...
- ¿Las cinco? –pregunté sorprendida- ¿tan tarde es?
Asintió.
- Llamaste a mi casa, ¿verdad? –preguntó.
- Sí, estabas con tus amigos... –dije con tono huraño. Miró hacia el horizonte, bueno, el poco horizonte que tapaban las casas.
- Ya se está haciendo de noche –dijo.
- ¿Vas a irte? –pregunté.
- Si el chupa... ejem, si él viene, sí.
Miramos hacia el suelo.
- ¿Quieres que te ayude? –preguntó.
- No hace f... –intenté rechistar pero cogió la llave inglesa de mi mano y se puso debajo de mi coche. Estuvimos en silencio una media hora. Yo estaba demasiado preocupada por Charlie para decir si ese silencio era incómodo.
El teléfono sonó tímidamente desde mi casa. Fui corriendo a cogerlo.
- ¿Diga? –pregunté jadeando.
- Hola Bella. –era Charlie- Lo lamenteo, pero me da que hoy llegaré muy tarde a casa.
- Papá, ya me estaba preocupando...
- Lo siento, pero tengo que ir a una urgencia en Port Angeles.
- ¿Una urgencia? –pregunté desconcertada.
- Sí. Al parecer han desaparecido algunas personas...
- De acuerdo. Vuelvo pronto, papá.
- Claro, Bella – y colgó. Volví a fuera.
- ¿Era tu padre? –preguntó Jacob saliendo de debajo del coche lleno de aceite.
- Sí. –dije con tono seco.
- ¿Vas a decirme que te ha dicho?
- No es nada –dije enfadada. Me miró con el ceño fruncido. Pero, rápidamente giró bruscamente su cabeza hacía el horizonte.
- Me tengo que ir –dijo y seguidamente se fue corriendo hacía los árboles.
¿Se iba por qué venía Edward? Seguramente.
Entré a mi casa a la espera de Edward....Pasó media hora y nada, sin rastro de Edward. Me puse a hacer la cena....Cené y Edward aún no había venido. ¿Estaría enfadado conmigo? No creo... Edward no es así.
Toc toc. Escuché. Abrí corriendo la puerta, era Edward, le abracé fuertemente.
Continuará...

Capítulo 9 - Edward


Lucy iba progresando rápidamente con su don. Apenas habían pasado dos horas desde que vinieron Eleazar y Tanya y ella ya lo controlaba bastante bien.
- Tiene mucho talento –dijo Tanya mientras veíamos como Lucy practicaba con su don con Emmett.
- Muchísimo, –contestó Eleazar- lo más normal es que tardase meses en poder utilizarlo y controlarlo.
- Bueno, ella quiere controlarlo lo antes posible – intervino Carlisle.
- A nosotros nos gustaría ayudar en la lucha – dijo Tanya- para pararles los pies. Desde que nos habéis contado la historia de Lucy... –paró de hablar.
La historia de Lucy... era demasiado complicada y confusa... y sobretodo aterradora. Y todo ello había conducido a una lucha de vampiros...
- Os lo agradecemos mucho –dijo Carlisle sonriente. Giré la cabeza en dirección a Lucy. Tenía los ojos cerrados y estaba concentrándose.
Salta. Salta. –pensaba. A los pocos segundo Emmett dio un salto bastante alto.
- ¿Lo has hecho tú? –preguntó Emmett confundido.
- ¡¡Sí!! –dijo Lucy alegre. Chocaron los cinco
....
Tanya y Eleazar se fuero ya. Con ellos también se marcharon Jasper y Carlisle. Lucy seguía practicando y había mejorado con su don. Lo último que hizo fue hacer bailar a Emmett un baile tradicional irlandés.
- Será mejor que nos vayamos ya –le dije a Lucy.
- De acuerdo.
Nos montamos en el Jeep de Emmett.
- Lucy, mañana será tu primer día en el instituto de Forks.
- Qué guay... doy saltos de alegría –dijo con tono sarcástico. Emmett soltó una carcajada. Habíamos cogido en Lucy mucha confianza en estos 2 días escasos.... hasta amistad. A Lucy se le hace querer, decía Esme.
Llegamos a nuestra casa. Habíamos preparado a Lucy una habitación. Le había encantado, ya que Alice había visto algunos de sus gustos en sus visiones...
Me dirigí hacia la puerta principal.
- ¿Adónde vas? –me preguntó Lucy- Si se puede saber, claro.
- Voy a casa de Bella –dije sonriéndola.
- Vas a contarle mi historia –afirmó.
- No, prefiero mantenerla al margen de esto...
Salí por la puerta y eché a correr.
Continuará...

Capítulo 8 - Lucy


- Ahora veremos si tienes un don.
Llevaba ya bastantes horas entrenando. Rosalie y Esme se fueron a casa. Carlisle me dijo que avanzaba muy rápido. Hace varias horas, Edward llamó al telefono al parecer, a unos “amigos”. Emmett y Jasper estaban sentados en una roca, charlando alegremente.
- ¿Y cómo sabréis que tengo un don? –pregunté.
Escuché un ruidito entre los matorrales. De ellos salieron dos vampiros: una vampiresa y un vampiro.
- Carlisle –se acercó el vampiro y abrazó a Carlisle.
- Eleazar.
- Hola, Edward –dijo la vampiresa.
- Hola Tanya.
- Y esta debe de ser la neófita –dijo Eleazar refiriéndose a mí. Había escuchado hablar a la familia Cullen a cerca de la palabra “neófito” , pero no sabia a que se referían.
- Encantada –dije y les extendí la mano.
- Oh –dijo Tanya.
¿Se sorprendía de mi educación?
- ¿Cuánto tiempo lleva de vampiro, Carlisle? –preguntó mirándome.
- Apenas dos meses.
- ¿Y ya controlas tu sed? –me preguntó.
- No del todo –respondí. Me estuvieron mirando vario tiempo. Yo les miraba a los ojos simultáneamente
- Seguramente todo esto será cosa de un don –dijo por fin Eleazar. Me miró intensamente, parecía que se me iba a echar encima de un momento a otro.
- Oh – se sorprendió.
- Que poderoso don... –susurró Edward.
- ¿Tengo un don? –pregunté emocionada- ¿De qué se trata? ¿Cómo es?
- Antes de todo, –dijo Eleazar mientras me ponía su mano en mi hombro- es un don demasiado poderoso, tendrás que aprender a utilizarlo muy bien antes de ponerlo en práctica.
Le miraba con los ojos dilatados.
- El don que tienes es el de la persuasión. – me dijo Edward.
- ¿Persuasión? –pregunté confusa.
- Sí. Puedes... creo que obligar es la palabra idónea. Puedes obligar a los demás o a ti misma que hagan lo que quieras.
Me quedé asimilándolo.
- Entonces... ¿por eso no atacaba a la gente? Me refiero...-me paré unos segundos- por eso últimamente aunque tenga sed, no noto ningún....impulso para atacar a la gente.
- Esa es mi teoría.
Estaba alegre por tener un don... pero, ¿tan complicado y extraño? Y sobretodo...¿poderoso?
Continuará...

Capítulo 7 - Lucy


Unos pocos Cullen me llevaban hasta un pequeño prado a unos 10 kilómetros del pueblo. Por fin iba a poder controlar mi sed y mis habilidades de vampiro.
Los Cullen que habían venido eran:
-Edward Cullen: el vampiro de pelo cobrizo que lee las mentes.
-Jasper Hale: el vampiro rubio misterioso que controla las emociones.
-Rosalie Hale: la vampiresa rubita hermosísima.
-Emmett Cullen: el vampiro grandote.
-Carlisle Cullen: el vampiro jefe del aquelarre.
-Esme Cullen la dulce vampiresa que hace de madre.
Carlisle me dijo que controlar la sed era muy complicado. Jasper aún no lo ha conseguido del todo.
Llegamos al prado
.-¿A qué hemos venido aquí?
- Vamos a probar tu nivel de lucha –dijo Carlisle. ¿Nivel de lucha? ¿Iba a luchar?
- Vamos Emmett.
Emmett me sonrió de forma maliciosa. Nos adelantamos en el centro del prado.
- ¿De verdad vamos a luchar? –pregunté para asegurarme.
Carlisle se rió.
- Puedes darle fuerte –me dijo Jasper- no creo que lo note.
Oh, todos estaban a favor de que Emmett ganaría. Emmett se acercó rápidamente y estiró su brazo derecho para darme un puñetazo. Lo esquivé fácilmente. Agarré su puño y lancé a Emmett a un árbol.
-¡Ugh! –se quejó.
- Ya basta –dijo Carlisle- sabemos que tienes fuerza, ahora probaremos la velocidad. Edward, acércate.
Se puso a mi lado y me sonrió. Estaba bastante extrañada, era la primera vez que me trataba bien. Edward empezó a correr alrededor mío. Me agarró por la espalda y me apretó por el cuello. Me deshice de él fácilmente. Hizo la misma maniobra que Emmett pero inversa, salté rapidamente hacia atrás.
- ¡Muy bien! –me elogió Esme. Le sonreí.
- Y la estrategia...
Se adelantó Jasper. Estrategia... la verdad es que yo siempre he sido muy buena jugadora de ajedrez. Jasper utilizó la misma jugada que sus hermanos, pero había algo diferente en ella...Me puse justo en el lugar donde iba a golpear, tenía una sensación. Su brazo giro bruscamente y golpeó el aire en el lugar contrario donde estaba. Me sonrió.
Todos aplaudieron.
Continuará...

Capítulo 6 - Bella


¡Estaba harta! ¿Quién era Lucy y a qué había venido a Forks?
Estaba decidida a encontrarla y preguntárselo, sabía que Edward no me iba a decir nada.
Edward llamó por la mañana, dijo que no me podía llevar al instituto y colgó. Acabé de desayunar y me dirigí hacía mi coche... mi viejo Chevy...Hacía mucho tiempo que no lo conducía para ir al instituto... bueno, hacía mucho tiempo que no lo conducía.
Metí las llaves en el contacto... y las giré...Mi coche hizo un extraño sonido y se caló...mierda...¿Qué iba a hacer? ¿Ir al instituto a pie? Ya no tenía tiempo...
Salí del coche y me dispuse a entrar otra vez a mi casa...Me detuve... Tenía una idea mejor, aunque me llevaría un poco de tiempo.
Salí corriendo por la carretera. Al final acabé cansándome y fui a pie......No sé cuanto tiempo estuve caminando... estaba cansada y hambrienta. Pero, para mi favor, vi a lo lejos la Mansión Cullen. Sonreí de alivio.
Cuando llegué Alice me esperaba en el porche.
- Te va a caer una buena por haber venido aquí –dijo.
- Me da igual lo que diga Charlie, me buscaré una excusa.
- No lo digo por él.
Entramos a la casa. No había ni un alma. Miré hacia todos lados, pero no había nadie.
- ¿Dónde están todos? -pregunté.
- Se han ido de caza.Alice fue con sus andares bailarines hasta el sofá.
- Es raro que te hayan dejado aquí sola –dije
.Alice no contestó. La miré a los ojos. Ella se levantó y fue a la cocina. Volvió y trajo un bollo, me lo puso en la mano, y seguidamente sonaron mis tripas. Se rió con su risa de cascabeles.
- De verdad –dije mientras me comía el bollo- ¿dónde están los demás?
Suspiró.
- No vas a parar hasta que te diga la verdad ¿cierto?
Asentí.
- Se han ido a buscar a unas “personas” –dijo por fin.
Esperé un minuto por si decía algo más. Silencio total.
-¿Me vas a decir algo más? –pregunté, algo molesta.
- Te he dicho la verdad...
Me dirigí hacía la puerta y salí. Iba a paso rápido, pero Alice me toco el hombro y me giré.
- Si quieres te puedo llevar a casa.
Suspiré. Subimos en su Porche Amarillo. Notaba en Alice un poco de emoción. Creo que era la primera vez que los conducía desde que se lo regaló Edward.
Llegamos a mi casa a los pocos minutos. Cuando fui a pie parecía que hubiese tardado horas...
-Si quieres me quedo...
- No hace falta, Alice- dije con un tono un poco huraño.
Salió de mi casa silenciosamente. Quise decirle que se quedara, pero ya se había ido.
Visualicé mi teléfono, lo cogí tan rápidamente que se me escapó de los dedos. Marqué rápidamente los números.
-¿Sí? –preguntó la voz de Billy.
- Hola Billy, soy Bella. ¿Está Jake?
- Ahora mismo no puede ponerse, está... con sus amigos.
- De acuerdo, adiós.- colgué rápidamente....Cogí las herramientas de Charlie y me fui afuera a intentar arreglar mi coche. Una tarea muy poco posible para mí, pero debía intentarlo.
Continuará...

Capítulo 5 - Jacob


-¿Un nuevo chupasanges? –pregunté.
- Sí –dijo Bella- y por favor, Jake, no la llames así, se llama Lucy.
- De acuerdo, Lucy. ¿Y sabes a qué ha venido? No creo que sólo sea para visitar a los Cullen.
- Edward no quiso decirme nada –suspiró.
¿Y si esa chupasangres era peligrosa? ¿Y si hacía daño a alguien? ¿Y si hacía daño a Bella? Tenía que pararle los pies sea como sea.
Me levanté de la silla.
- ¿Adónde vas? –preguntó Bella.
- Tendré que avisar a Sam y a la manada, esa vampiresa podría hacer algo malo...
- No creo que haga nada –dijo bruscamente.
- ¿Por qué siempre te pones de su lado? –espeté.
- Jake, –dijo con tono tranquilizador- ni a mí ni a Charlie nos hizo nada, no creo que se o haga a nadie más.
Me dirigí hacia la puerta.
-Jake...- Aún así tengo que decírselo a Sam.
Me despedí con la mano y salí corriendo. Cambié de fase rápidamente, pero fue una decisión idiota... mierda... mis pantalones...Seguí corriendo...
¿Pasa algo, Jacob?- era la voz de Sam.
Reúne a toda la manada.
La voz de Sam se quedó en silencio unos minutos...De acuerdo
...
- ¿Qué hay otro vampiro? –preguntó Seth.
Estábamos todos los miembros de la manada en el jardín de enfrente de mi casa.
- Sí –dijo Sam- y tenemos que estar alerta, aunque no estamos muy seguros si... es como los Cullen.
- Yo creo que deberíamos de acabar con el chupasangres lo antes posible –dijo Leah con tono huraño, como siempre.
- LA chupasangres –corrigió Embry.
- ¡Da lo mismo! Podría matar a gente inocente.
- Leah, no ha matado a nadie que nosotros sepamos –Dijo Sam.
Leah se cruzó de brazos.
- Deberíamos vigilarla –dijo Jared.
- O ponernos en contacto con los Cullen – dijo Sam.
- No creo que nos digan nada –intervine- si a Bella no le han dicho nada, no creo que nos lo digan a nosotros tampoco.
- Igualmente necesitamos explicaciones –dijo Sam- intentaremos ponernos en contacto con los Cullen.
Continuará...

Capítulo 4 - Bella


- Bella, será mejor que te vayas – me dijo Edward en voz baja.
Lucy se había quedado mirando a los Cullen presentes: Carlisle, Esme, Jasper, Alice y Edward.
- No me quiero ir – me quejé- quiero saber porqué ha venido aquí Lucy.
- Por favor, Bella.- No, Edward.
Le miré seriamente a los ojos, pero no pude continuar frunciendo el ceño. Su mirada me atrapaba. Me cogió de la mano y nos dirigimos hacía la puerta. Entramos en el volvo y nos alejamos de la mansión Cullen. Yo, miraba por una de las ventanillas enfadada.
- ¿Me contarás que está pasando? –pregunté.
- A su debido tiempo.
Vale, eso era un no.
Edward miraba por el cristal delantero del coche, centrado en la carretera.
- No quiero meterte en esto, –dijo bruscamente- es demasiado peligroso.
- Si me contases lo que pasa...
Suspiró.
Llegamos a mi casa. Entré por la puerta y el se quedó dentro de el coche.-
¿No entras? –le pregunté.
- Tengo que volver, nos vemos por la noche.
El volvo se fue alejando rápidamente.Entré dentro y me senté. ¿Por qué había venido aquella misteriosa vampiresa de pelo color carbón?
Decidí hacer algo para no estar pensando en ello, pero no tenía nada que hacer.
Miré el teléfono, quizás una llamada a Jacob me venía bien. Marqué los números lentamente.
- ¿Diga? –preguntó Jacob con voz soñolienta.
- Hola Jake, soy yo.
- ¡Hola Bella! –dijo alegremente- ¿y eso que me has llamado?
- Es que estoy sola y me aburro un poco...- No te preocupes, estoy allí en unos minutos.
Jacob me conocía bien.
A los pocos minutos Jacob ya estaba en la puerta. Estuvimos hablando un rato sobre tonterías hasta que...
- ¿Qué te pasa, Bella? –preguntó.
Me pilló desprevenida.
- N-nada, Jake, nada.- Estás un poco ausente –dijo mirándome a los ojos.
- No es nada, de verdad, estoy un poco cansada.
- Bella – dijo levantando un tono la voz- te conozco, sé que pasa algo.
- De acuerdo- me rendí- es que....
Continuará...

Capítulo 3 - Lucy


Sonó el timbre.
Bella fue corriendo para abrir y allí estaba. Un vampiro de pelo cobrizo, supuse que era Edward Cullen.
Edward pasó de largo a Bella, y se dirigió directamente a mí. Estaba un poco confundida, no me preguntó nada, pero me miraba intensamente a los ojos.
- Ven –me dijo Edward- vamos a mi casa.
Estaba bastante extrañada, ¿acaso me había leído la mente o algo así?
Bella nos miraba extrañada y nos siguió.
- No, Bella, – dijo él. – quédate en casa, seré lo mejor.
- Quiero saber que está pasando, Edward.
Edward suspiró.
Y salimos fuera.
- ¿Vamos a ir corriendo? Ella no puede –dije mirando a Bella.
Acto seguido Edward se agachó y Bella se puso sobre su espalda y salimos corriendo. Aquel vampiro era bastante rápido, tenía que ir más rápido de lo normal.
Al cabo de unos 10 minutos llegamos a aquella casa. Era grande con muchas ventanas. Entramos por la puerta y nos dirigimos al salón. Yo aún estaba un poco confusa.
-Bienvenidos –dijo un vampiro de pelo rubio, que al parecer, era el líder. Edward mantenía la mirada en mí mientras rodeaba con sus brazos a Bella. En ese momento me entró otro quemazón en la garganta.
- ¿Y quién es nuestra invitada? –preguntó la vampiresa que acompañaba al líder, me sonreía dulcemente.
- Se llama Lucy –dijo otra vampiresa pequeña que salió de otra habitación.
- ¿Cómo es que sabes mi nombre? –dije mirando a la pequeña vampiresa- ¿Cómo sabías que quería ir a vuestra casa? – pregunté mirando hacia Edward Cullen.
- No te alteres, por favor –dijo el vampiro líder- queremos ayudarte.
- ¿Sabéis lo que me pasa? –pregunté medio gritando. En un segundo, me encontré muy tranquila, mi enfado se había esfumado. No comprendía nada de lo que pasaba, pero en ese momento, no me importaba. De donde salió la pequeña vampiresa apareció otra vampiro alto y rubio.
- Necesito que me ayudéis -dije- Sabemos lo que te pasa –dijo el vampiro líder
- Edward puede leer las mentes y Alice –dijo señalando a la vampiresa pequeña- puede ver el futuro.
Me quedé mirándoles un buen rato... Ellos me podían ayudar...
Continuará...

Capítulo 2 - Bella


Al salir del instituto, Edward y Alice me dejaron en mi casa y salieron disparados. Me dijeron que tenían algo importante que hacer.
Al llegar a casa, Charlie aún no había vuelto. Pero, unos segundos escuché el coche de policía de mi padre.
Salí al porche para saludarle y, a su lado, había una chica.
Aparentaba unos 17 años y su ropa era de un estilo gótico.Tez blanca, ojos extrañamente negros con un toque rojizo y era hermosísima.
Cogí aire bruscamente.
- Hola, Bella –dijo Charlie- esta es Lucy, ha venido desde la capital, se ve que es pariente de los Cullen.
- Encantada, Bella –dijo Lucy con una sonrisa de oreja a oreja.
- Lo mismo digo.
Entramos a casa y nos sentamos a la mesa.
- ¿Me harías un favor Bella? –dijo repentinamente Charlie.
- Claro papá, lo que quieras.
- ¿Podrías esperar aquí con Lucy hasta que lleguen los Cullen? Se lo he dejado en el buzón de voz, cuando lleguen, me avisarán.
- C-claro papá –dije titubenado.
Me quedé muy quieta. Lucy era un vampiro. Tenía los ojos muy oscuros, eso significaba que tenía sed... ¿y si no era “vegetariana”?
Pero, al parecer, Lucy no se ha inmutado al verme.
Se escuchó el sonido del coche de Charlie alejarse.
- ¿Te puedo hacer una pregunta, Bella? –dijo Lucy rompiendo el silencia.
- Claro –dije disimulando el miedo que tenía.- Tú... ¿conoces bien a los Cullen?
- Sí... son como una familia para mí, y Edward es mi novio.... y ¿te puedo preguntar a ti una cosa?
- Por supuesto.
- ¿Eres familia de los Cullen?
- Al parecer no te andas por las ramas, –dijo riéndose, su risa era como unos cascabeles- la verdad, no. Si no tu padre no me hubiera traido.Seguidamente me sonrió.
En ese momento sonó el teléfono. Fui corriendo a cogerlo.
- ¿Diga? –pregunté.
- Bella –era Edward- hay una vampiresa contigo, ¿verdad? No te ha hecho nada, ¿verdad?
Miré a Lucy, estaba leyendo Cumbres Borrascosas, pero sabía que se había enterado de lo que había dicho Edward.
- Sí, está aquí, y estoy bien –respondí tragando saliba... ¿acaso creía él que me pasaría algo? –¿Has llamado a mi padre?
- No.
- Como sabes que es una... ¿de los vuestros? –pregunté lo más bajo que pude.
- Alice tuvo una visión. Ahora me dirijo hacía allí.
Y colgó. Me quedé paralizada en el teléfono. ¿Acaso Alice había visto que Lucy me iba a atacar? A los pocos minutos, sonó el timbre, abrí la puerta y allí estaba Edward.
Continuará...

Capítulo 1 - Lucy

FanFic de la Saga Crepúsculo (Recomendado haberse leído al menos Eclipse)





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Las 11:45 de la mañana. Aeropuerto de Washington DC.
Vuelo retrasado... tendré que esperar otras dos horas más...
La gente me mira. La verdad, lo veo normal. Una chica con la piel tan blanca como la cal que se alejaba de la luz del sol...Miré hacía el suelo.
Iba hacia Forks, un pequeño pueblo de Washington de 3175 avitantes.
Iba hacía allí no porque fuera especial, si no porque vivía una familia... la familia Cullen....Volví a mirar al panel... al parecer me iba ya.
Pasé el control de metales y entré en el avión. Me senté lo más alejada de la ventanilla y suspiré.
Giré la cabeza para ver a mi alrededor, un chico me miraba.
Me encogí lo más posible y encendí el MP3.
El chico se levantó de su asiento y se fue acercando. Se sentó a mi lado y me sonrió.
En ese momento noté un quemazón en la garganta. Mierda.
-Hola –dijo el chico.
Le miré fijamente, era rubio y de tez blanca. Al mirarle, el chico se sonrojó y miró hacia un lado.
-Hola –respondí.
Me miró a los ojos. No!! Mis ojos!
-Una pregunta –titubeó- llevas lentillas? Nunca he visto unos ojos escarlatas.
Uf...-Lo siento, -dije bruscamente- tengo que ir al baño.
Salí corriendo de allí, giré la cabeza hacía atrás y el chico me miró con cara extrañada....Unas pocas horas después, llegué a Forks.
Estaba dispuesta a encontrar a la familia Cullen cueste lo que cueste.
Miré hacía mi alrededor y vi a un policia.
-Perdón, usted sabe donde vive la familia Cullen? –preguntó
-Sí, tienes transporte?
-No –respondí.
-No te preocupes, te llevo yo.Le sonreí lo más que pude para mostrarle mi agradecimiento.
-Muchísimas gracias –respondí- por cierto, me llamo Lucy.
- Yo soy Charlie –respondió devolviéndome la sonrisa.

Continuará...